Hamburguesas Abril 4, 2008
Hemos ido a comer hamburguesas. Los del trabajo. Y ha ido muy bien. Las hacen ellos mismos (de ternera o de pollo) y no llevan nada más que carne. Ni sal ni harina ni guarradas. Eso está muy bien. Y muy majos, me han servido la hamburguesa a medida. Un trozo carne a la plancha sin aceite y sin sal, acompañado de ensalada de rúcula, canónigos y aguacate. A lo que yo he añadido sésamo, semillas de lino y de amapola, orégano, nueces y tila. Por cierto, la carne es ecológica.
Por la tarde me estado dando una vuelta por Madrid. Viendo cosillas, queriéndome un poco e intentando que el calor no acabara conmigo (sigo con mentalidad de invierno y ya hace veintitantos grados…). He comprado unas ediciones antiguas de libros míticos a precio de saldo y me he ido al super a comprar anacardos (que hacía muchos días que no comía) y espelta y mijo hinchada.
Y estoy muy mosqueada. Porque he mirado la espelta y me parecía que brillada demasiado (lo que quiere decir que llevaba o miel o azúcar). He mirado los ingredientes: espelta. Le he preguntado al chico del super. Y me ha dicho que solo lleva espelta. He dejado el paquete en la balda. Y lo he vuelto a coger. Y la acabo de probar y efectivamente, sabe dulce y está pegajosa. Y ahora me ha empezado a picar todo. No de manera compulsiva, pero mis eccemas se han puesto más rojos… Y lo que yo me pregunto es: si llevan algún endulzante ¿POR QUÉ COÑO NO LO PONE EN LOS INGREDIENTES?
En fin, me iré en un rato a la cama, a ver una peli o leer un rato como mucho, que mañana viene La Vero a comer “lo mismo que tenga yo de menú del día”.
Ánimo con la guardia Violeta. Buenas noches a todos.
Hoy, Después de Los Delinqüentes, versión Rai Doriva e As Ferreiro.



